Sergio Rondina, el director técnico Calamar, charló sobre la victoria ante Fénix en los micrófonos de cap.org.ar.

¿ Qué analisis hace del triunfo ?
Fue un partido duro, donde sabíamos que nos ibamos a encontrar a un Fénix con un mediocampo poblado con jugadores de buen pie. Que a partir de esa tenencia de pelota nosotros equivocamos los caminos para presionar y eso hizo que nos lastimaran. Un partido donde nos pusimos en ventaja y empezamos a tener la pelota, pero en cinco minutos nos lo dieron vuelta con una jugada fortuita por un rebote y un  tiro libre hermoso. Eso nos generó dudas, porque veníamos de una derrota donde erramos mucho pero el equipo se repuso a tiempo empatándolo en el primer tiempo y en el segundo fue dominador, presionó y generó situaciones de gol. En el último tramo se sintió el cansancio, mérito también de Fénix que puso mucha gente en ataque  y nos hizo sufrir,  pero el partido estaba de contra donde lo pudo definir el Mudo (Ruiz) y Humberto (Vega). Tuvimos que sufrir hasta el descuento para poner el 4 a 2 que hizo Román. La verdad que estoy contento porque ganamos, más allá de que es nuestra obligación por el rival, Fénix es un equipo que juega bien.

 Usted puntualizó que el equipo alternó buenos y malos momentos durante el partido. ¿ Qué cree que tiene que mejorar el equipo y que tiene que seguir haciendo de cara a los próximos compromisos ?
El equipo tiene que entender que no siempre va a tener la pelota ni va a dominar los noventa minutos, entonces cuando pierde la pelota tiene que estar ordenado, no salir de uno a presionar, porque te agarra un equipo como el de hoy con buen trato de pelota y te complica. Después del 3 a 2, el equipo tuvo jugadas donde salio de abajo y llegó a posición del gol pero también tuvo otras donde tiró pelotazos que lo metieron atrás. Son cosas que pasan cuando tenés la obligación de ganar y con tiempo lo vamos a ir trabajando para seguir mejorando. Somos concientes que las individualidades hoy cambiaron el rumbo del partido, pero tenemos que potenciarlas como equipo, respaldándolas con un buen funcionamiento.

En el análisis del partido marcó que Fénix pobló la mitad de cancha con gente de buen pie. ¿ Es por ello el motivo del cambio de Humberto Vega por Sebastián Matos y de Román Díaz por Melivilo ?
Si, porque después del 3 a 2 buscamos que no lo lastimen tanto al Bocha (Pansardi) por afuera y a Mattuizzo, para salir rápido de contra. Por momentos lo hicimos bien, donde Humberto tuvo un mano a mano y nos nos lastimaron tanto por afuera sino con una situación increíble que eran los laterales del seis que hacían que nos metiéramos atrás. Como se dio el partido estaba para ganarlo de contra, por eso el cambio primero de Humberto y luego de Román. La idea primero era tirarlo a Melivilo con Vega arriba, aprovechando la potencia de Facundo para aprovechar los espacios que Fénix dejaba, pero había hecho un desgaste grande y por eso buscamos con Román siendo receptor de la pelota y clarificando por los costados, para juntarse con el Mudo y Humberto que estaban bien. Por suerte lo pudimos hacer y definimos el partido.

Mas allá de la salida a último momento de Pepe porque fue papá, sorprenden gratamente las inclusiones de los futbolistas de inferiores Lucas Chieffo y Emmanuel Alegre en el primer equipo. En estas primeras semanas al mando del Calamar, ¿qué les vio a los chicos para tenerlos en cuenta ?
Hace diez días que estoy en el club y uno los va conociendo. Alegre uno lo ve en los entrenamientos y es un «atrevido» y Lucas también, lo que pasa es que a veces uno tiene otros jugadores en ese puesto. Más allá de eso si los chicos andan bien uno los va a poner, porque esto es por rendimiento y no por nombre. La verdad que a mi también lo de Lucas me puso muy contento, aprovechó la oportunidad que tuvo por lo de Pepe en un equipo muy competitivo como el que tenemos.

Se viene Temperley, un candidato, en Vicente López. ¿ Qué partido espera ?
Es un equipo fuerte, que se armó como nosotros, que va a esperar a ver que hagamos nosotros para lastimarnos y que tiene un jugador muy desequilibrante como Brandán. Si no estamos ordenados nos pueden lastimar, porque ellos saben a lo que juegan.